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LEER PARA VIVIRPor Eduardo Huchín Quienes no compramos libros frecuentemente porque nuestros presupuestos personales no lo permiten, nos las arreglamos de alguna u otra manera para descubrir lecturas asombrosas. Entre el riguroso orden de las bibliotecas públicas y el persona-lísimo desorden de los estantes privados, encontramos buenos libros como quien encuentra amigos perdidos por mucho tiempo. Durante el año 2002, mi vida se vio inundada por toda clase de revelaciones: nuevas amistades, la música clásica, algunas películas (Amélie y Quiero ser famosa, por mencionar dos), ciertas publicaciones periódicas donde comencé a escribir. Un buen número de personas piensan que vivir está en otro lado: en la acción, el movimiento de los cuerpos, la existencia televisada. Puede ser. Para mí está también en las conversaciones que el tiempo, el espacio o el idioma no permiten de manera directa. Sólo los libros. "Leer para vivir" dice Flaubert y en ese sentido, reuní una selección de diez títulos excepcionales que llegaron a mis manos durante el año pasado. Aunque ninguno de ellos es de publicación reciente, comparto esos hallazgos con la esperanza de que alguien más los experimente ahora.
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E-mail: jehuchin@hotmail.com |  | 1. Wilt de Tom Sharpe: ¿Dónde habías estado, Henry Wilt, que pude vivir sin saber de tu existencia? Una novela magnífica, divertida y que debería ser lectura obligatoria para todos los maestros universitarios. Una crítica mordaz a los sistemas pedagógicos, a los medios de comunicación y a las teorías ridículas de una falsa intelectualidad hacen de este libro de Tom Sharpe una historia lo suficientemente hilarante como para no abandonarla hasta la última página. Y por si esto fuera poco, su protagonista es un maestro de Literatura que imparte clases en una escuela donde a nadie le interesan los libros. ¿Suena familiar?
2. Cómo me hice monja de César Aira: Quizás uno de los autores más injustamente desconocidos de Latinoamérica, a pesar de haber escrito más de una treintena de libros. Cómo me hice monja no sólo es una narración perfecta sino que expone en sí misma una alternativa oxigenante de cómo novelar. Juegos imaginarios de un niño que se cree niña. En 1998 fue elegido como uno de los diez libros de ficción más importantes editados en España durante ese año. ¿Cuántos se enteraron? Afortunadamente, las revistas empiezan a saber ya de su existencia y en México una casa editorial inició la publicación de otras obras suyas.
3. La melancólica muerte de Chico Ostra de Tim Burton: El humor, la crueldad y la ternura se conjugan en esta maravillosa colección de cuentos en verso. Si alguien ha visto la película Nigthmare before Christmas ya sabe lo que le espera. Las narraciones no tienen que ser estúpidamente melosas para |