Columnistas

"para que la Historia
vuelva a ser leída"
Guadalupe QUE DZUL


Desde que los métodos de enseñanza recibieron a finales del siglo pasado la influencia positivista, adoptada por Gabino Barreda y promovida años después por Justo Sierra, los niños mexicanos comenzaron a ser educados a través de la "historia de bronce", una corriente según la cual los personajes encarnaban valores cívicos y morales, y anunciaban la existencia de las instituciones presentes como recurso para exaltar la corriente ideológica oficial.
Para José Manuel Villalpando, catedrático de la Escuela Libre de Derecho, investigador de la telebiografía El vuelo del águila y coordinador de la colección de novela histórica Diarios Mexicanos, este recurso sólo resultó funcional mientras cuajaba la nueva nacionalidad:

-Aunque siguió siendo válido durante el periodo posrevolucionario, actualmente ha derivado en maniqueísmos, y en un lamentable desgaste en la enseñanza de la Historia".
Hoy, como un mecanismo para lograr que la Historia vuelva a ser leída, ahora desde una perspectiva moderna, editorial Planeta lanza la colección Diarios Mexicanos, una serie que narra acontecimientos históricos determinados, a través de un recurso literario específico: la creación de un documento imaginario, en este caso un diario personal, y escrito por un personaje ficticio, "testigo de excepción", que "acomodara" noticias y datos históricos, dentro de una serie de circunstancias, peripecias, aventuras que corresponderán al más puro estilo de la novela histórica.
-Como en las novelas, los Diarios que integran la colección poseen una trama que funge como hilo conductor de la narración, y a través de la cual se va asomando lenta




Cuatro diarios escritos por personajes imaginarios inician
una serie.


mente el hecho histórico -explica Villalpando.
Agrega:
-No estamos haciendo personajes de bronce, sino de carne y hueso. No estamos haciendo historia oficial, sino una especie de historia alternativa, bien fundamentada, moderna y propositiva.
En su arranque, la colección está compuesta por cuatro volumenes: el Diario de Clara Eugenia, del propio Villalpando, mediante el cual una joven recrea la historia del Segundo Imperio mexicano; el Diario de Aurora, de Alejandro Rosas, que relata las viscisitudes de una familia que se ve envuelta directamente en los acontecimientos de la Revolución; el Diario de Mercedes, de Silvia Cuesy, que narra la invasión norteamericana de 1847 desde la perspectiva de un joven "de ingenio agudo", y el Diario de Tauquéchol, de Norma Anabel Barrera, que describe la vida durante el último periodo de esplendor del imperio azteca y se sitúa históricamente hacia 1518 para revivir leyendas, costumbres, la vida en sociedad, la educación, el amor y las festividades.
-Los Diarios -apunta Villalpando-, otorgan también la oportunidad de divulgar la historia "moderna", ya que cada uno de los autores toma en cuenta lo más reciente en las investigaciones y se convierte, de este modo, en un puente entre los lectores y los historiadores. 



La literatura (que ha fracasado en la vida tanto como el comunismo) sale pues en defensa de la Historia.
Alejandro Rosas, autor del Diario de Aurora, y coordinador de investigación histórica en Editorial Clío, apunta por su parte que este recurso, que funde la literatura con la Historia, permite el empleo de elementos anecdóticos que no serían incluidos en una biografía académica y rigurosa.
-Las jóvenes que narran la Historia no se plantean un análisis político de los hechos. Por el contrario, son espectadoras que dan voz a las opiniones emitidas por la gente que realmente vivió en ese momento. Esto hace que las posibilidades de la narración sean inmensas.
Para la autora del Diario de Tlauquéchol, la historiadora Norma Anabel Barrera, la colección Diarios Mexicanos permitirá a los lectores realizar un balance sobre la actuación de los personajes históricos y conocer, junto con su perfil humano, el contexto de los hechos históricos.
-Se trata de una forma novedosa de enseñar la Historia que, sin embargo, no suple en modo alguno los estudios académicos -concluyó.
El sitio de Puebla entre 1862 y 1863, la Guerra Cristera, la consumación de la Independencia, la campaña vasconcelista a la presidencia de la república, la Guerra de Reforma y el mundo de Sor Juana Inés de la Cruz, son algunos temas que próximamente completarán la serie.