Punto de Fuga

IV Informe y VI Aniversario


Nuestra historia local y nacional está llena de líderes, caudillos, caciques y estadistas que han gozado de la admiración y respeto del pueblo, llegando muchos a gobernar municipios, estados, e incluso, al país; ejemplos, se tienen variados y en grandes cantidades, desde la gesta independentista hasta nuestros días, pero son muy pocos los que han conseguido trascender en la historia como verdaderos dirigentes de su pueblo.

Según palabras del diplomático norteamericano Henry Kissinger, quien desarrolló un trabajo non, y que contaba con una enorme capacidad negociadora, pero que nunca llegó a gobernar su país, el verdadero dirigente tiene como tarea primordial llevar a su pueblo de donde está, hacia un sitio donde nunca ha estado.

Para conseguirlo, dice Kissinger, es necesario que el dirigente lleve a cabo una suerte de alquimia donde se combine una gran visión de lo que se tiene, y de lo que con ello se puede hacer, y aplicar trabajo y conocimiento para que, utilizando los recursos de que dispone, conseguir mayores beneficios para su pueblo.

Los que no lo logran serán siempre tildados de fracasados, aunque durante su paso como autoridad estén llenos de elogios y sean tan populares que ningún miembro de la sociedad se atreva siquiera a cuestionar sus acciones, hasta que la historia los condene.

Campeche, en las últimas épocas ha tenido carismáticos mandatarios, a los que se les sigue reconociendo sus virtudes, pero que no dejaron huella trascendente. Así, en medio siglo, la consignación del hecho político se tornó una cansada repetición de promesas incumplidas, de esperanzas bien cifradas pero nunca aterrizadas, y en el caso extremo, durante el sexenio de Carlos Sansores Pérez, el latrocinio voraz que lo hizo dueño de una gran parte de los recursos estatales.

Kissinger también señalaba, en el caso de los dirigentes, que debían tener la sensibilidad suficiente para reconocer que los pueblos, en la generalidad de los casos, no alcanzan a percibir cuándo se tiene un verdadero dirigente, pues algunos catalogados como excelentes por sus obras de relumbrón, no siempre llevan al desarrollo de la sociedad, y los que sí hacen labor para llevar al progreso de sus pueblos, no se les reconoce porque los beneficios llegan en el largo plazo.

En el caso de Campeche, hoy contamos con un gobernador que se muestrapreocupado por llevar beneficios en el corto y largo plazo;



que se ha esforzado por tener una administración pública con finanzas sanas, consiguiendo hasta el momento una reducción en la deuda pública de poco más del 80 por ciento de lo que heredó.

Quizá uno de los mayores logros que la administración de Antonio González Curi ha tenido, es la de abatir el índice de desempleo en más del 70 por ciento, siendo Campeche en este momento uno de los estados con mayores expectativas de empleo, contrario a lo que sucede en la mayor parte del país, donde se sufre una drástica caída en la creación de más puestos de trabajo. En la entidad son más de 22 mil los empleos generados, y existen poco menos de medio centenar de proyectos productivos, con una cuantiosa inversión.

Estos ejemplos son botones de muestra de lo que este 7 de agosto informará a los campechanos el gobernador del Estado, Antonio González Curi, señalando con ello el rumbo que ya se ha tomado hacia el progreso de una sociedad que hace mucho clamaba por tener un verdadero dirigente que la llevara al lugar que merece en el concierto nacional, pues se cuenta con recursos humanos capaces y esforzados, además de una incalculable riqueza natural e histórica, desaprovechada por mucho tiempo, y que ahora inicia un importante proceso de avance que incluso ya tiene sus primeros frutos; la derrama económica vía turismo, un importante sector que no se había aprovechado, y que tiene un futuro prometedor para los campechanos.

Ya se encargará la historia de hacer una evaluación más objetiva del trabajo de una administración ambiciosa, tenaz y trabajadora, que a diario lucha por ofrecer un mejor futuro para los campechanos; por el momento nuestro mandatario está recibiendo ya el beneplácito de una sociedad largamente lastimada, que observa cotidianamente un inteligente esfuerzo por sacar del atraso y la marginación a una entidad que históricamente ha sido tesoro del que la Federación se ha servido, y cuna de prohombres visionarios que han puesto sus capacidades al servicio del país, sin que se retribuya a su patria chica en la misma medida.

Coincidentemente con el IV Informe de labores de Antonio González Curi, esta casa editorial, con la revista Puntos de Fuga a la cabeza, celebra ya su sexto aniversario, y egoísta de nuestra parte sería no reconocer el enorme apoyo de nuestros clientes y colaboradores, además del equipo humano y técnico con que contamos, siempre profesional y dispuesto al sacrificio por el desarrollo de una empresa ambiciosa como la nuestra, que busca por todos los medios convertirse en la casa editora que nuestra entidad necesita para competir con cualquiera del país.